28 septiembre 2012

Más impuestos para el 2013... ¿y más recaudación por ello?


El Gobierno vuelve a subir tributos a las empresas mediante la supresión de exenciones, elimina bonificaciones en el IRPF como la deducción por compra de vivienda, sube las plusvalías a corto plazo y prorroga el Impuesto sobre Patrimonio.

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El margen que tiene el Gobierno para subir impuestos es, a estas alturas, muy escaso, y el coste político y social del incremento tributario constante que está acometiendo, muy grande. Así, tanto la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, como el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, insistieron ayer en que el Gobierno está realizando un ajuste considerable en el capítulo del gasto y destacaron que para los Presupuestos de 2013 es del 58%, frente al 42% que supone el de ingresos.

Sin embargo, todas las subidas de impuestos que ha realizado el Ejecutivo se mantienen y, en muchos casos, se incrementan en 2013, a lo que se suman nuevas alzas en el Impuesto sobre Sociedades y en el IRPF para recaudar 4.375 millones de euros. Las subidas de Sociedades de 2012 pretenden tener un impacto recaudatorio de cerca de 5.000 euros por ejercicio, la del IRPF, de más de 4.000, y la del IVA, de 10.000 millones al año.
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Los nuevos incrementos se recogerán en una Ley Tributaria que acompaña a las Cuentas y se dividen en tres tipos. En primer lugar, el Gobierno vuelve a subir impuestos a las empresas mediante la supresión de exenciones y bonificaciones. Además, elimina también bonificaciones en el IRPF como la exención de tributación de los premios altos y la deducción por compra de vivienda. Y, en tercer lugar, lanza dos medidas que pretenden tener un objeto social de gravar a los que más tienen: sube las plusvalías a corto plazo y prorroga el Impuesto sobre Patrimonio.

Sin embargo, no se descarta que se produzcan más alzas tributarias a lo largo del otoño con efectos para 2013. Montoro dijo ayer que de momento no se han lanzado más tasas verdes además de las que va a implantar la reforma energética. Pero apostilló que este capítulo "no está agotado".

En cuanto a la nueva tasa a las transacciones financieras que el ministro había anunciado, desde Hacienda cuentan que se sigue estudiando.

A la espera de cotejar si hay cambios en la tramitación parlamentaria, la nueva subida fiscal a las empresas afecta sólo a las grandes compañías. El Gobierno recupera el gravamen a la actualización de balances de empresas, una medida que implantó el Ejecutivo de Aznar en 1996 y que gravó al 3%, y ahora lo hará al 5%. Se trata de un proceso voluntario por el que las compañías puede revalorizar el valor de sus activos según la inflación. Con esta medida, se pretende recaudar 300 millones de euros.


Pero el golpe más duro que reciben las grandes empresas viene con el límite del 70% a la deducción por amortización, con el fin de reunir 2.371 millones de euros entre 2013 y 2014. La libertad de amortización es el incentivo fiscal más potente que existe, ya que permite deducirse anticipadamente inversiones en el año en que se realizan. Por ejemplo, una empresa que compre un edificio, en lugar de pasar a gastos el 2%, se deduce de golpe el 100%. En grandes empresas que tienen planes sistemáticos de inversión supone una drástica reducción de su factura fiscal.

El Gobierno de Zapatero eliminó en diciembre de 2010 el requisito que tenía el incentivo, el de mantener empleo, medida que fomentó los ERE de grandes empresas con beneficios. Y el Ejecutivo de Rajoy suprimió la libertad y recuperó esta condición en los Presupuestos de 2012, pero sólo para grandes empresas.

Cabe recordar que las grandes empresas son de entrada las principales afectadas por esta medida, porque las pymes no pueden acceder al crédito, con lo que no invertirán. Ahora esta deducción se limita al 70% y habrá que ver qué se entiende por gran empresa. El pasado julio, el Gobierno estableció un importante incremento de los pagos fraccionados del 8% al 12%, que también aumenta para entidades con un volumen de operaciones de más de 10 millones de euros. Es decir, se pasa de ser considerado pyme con beneficios de menos de 10 millones, a adelantar pagos como una multinacional si se factura más de 10 millones.

Los Presupuestos Generales del Estado y la previsión de ingresos apuntan al rescate blando. Es inevitable el solicitarlo.

En lo que atañe a los asalariados, en 2013 muere la deducción por compra de vivienda habitual, lo que aportará 90 millones de euros. El Gobierno asegura que no habrá retroactividad pero se habla de un régimen transitorio que deberá detallarse, por ejemplo, para quienes compraron casa antes de 2006 y en 2012 han perdido sus bonificaciones extra, según estipuló el Decreto de 13 de julio. En 2013 entra además en vigor la subida del IVA para la compra de vivienda del 4% al 10%.

El mensaje social viene de la mano de la subida de las plusvalías en bolsa e inmobiliarias generadas en un año al marginal del IRPF, hasta el 56% en Cataluña, para recaudar 90 millones y, según el Ejecutivo, con el fin de frenar la especulación.

Los Técnicos de Hacienda (Gestha) calificaron de "insuficientes" las medidas impositivas porque la recaudación que aportará estos nuevos impuestos no compensa el ajuste de gastos en los servicios públicos para alcanzar el objetivo del déficit público previsto para el próximo año.


1 comentario:

  1. rajaparo hijoputa

    al menos con zp la prima estaba en 300 puntos

    fuera ya billano

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