20 octubre 2012

La trama china al descubierto. De como ejercían la usura con empresarios españoles.


La red de blanqueo de dinero de empresarios chinos, desmantelada con la Operación Emperador, ha desvelado la participación de pequeñas y medianas empresas españolas, que acudían a esta organización para obtener, en efectivo, la financiación que no lograban cerrar en el sistema bancario, acuciados por la crisis económica.

En esta operativa, los empresarios en busca de liquidez acudían, a través de intermediarios españoles, a miembros de la trama china, liderada presuntamente por el empresario Gao Ping , que prestaban el dinero con intereres muy superiores, en torno al doble que el mercado.

Gao Ping, el cabecilla de la trama, junto al Rey de España.

Para obtener financiación, los empresarios españoles tenían que aportar como garantías activos en el extranjero, y además, devolver el préstamo a China, a través de cuentas en paraísos fiscales. La gravedad de la situación y la implicación de ciudadanos chinos han obligado a la embajada del país asiático a iniciar su propia investigación.

Los españoles investigados en la operación necesitaban efectivo para hacer frente a gastos corrientes muy elevados y la trama aparentemente liderada por Gao Ping podía ofrecerles todos los meses millones de euros en efectivo.

OPERATIVA

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La banda no actuaba obviamente por altruismo, sino que había buscado durante años instrumentos cada vez más sofisticados para sacar del país el dinero negro que ganaban en España gracias a la importación de mercancías cuyo valor total nunca se declaraba en las aduanas de los puertos de Valencia y Barcelona.

Necesitaba enviarlo a China para pagar a sus proveedores, e invertir supuestamente en otros activos, y mantener el flujo del contrabando de productos, generalmente falsificados.

En realidad, no hacía falta que esos capitales salieran de las fronteras españolas. Según la Policía, bastaba con entregárselos a los empresarios nacionales investigados en la Operación Emperador. Ellos a su vez hacían una transferencia, con la previa emisión de una factura falsa, a las cuentas de la trama supuestamente liderada por Gao en el gigante asiático.

La policía incautando dinero negro en plena "Operación Emperador"

Pero antes había que buscar a los posibles cómplices sin llamar la atención y crear un canal para lavar rápida y discretamente decenas de millones. Aquí es donde entran en escena dos grupos de intermediarios, que no sólo conocían a potenciales interesados porque ya habían colaborado con otras organizaciones que evadían impuestos, sino que además estaban en condiciones de acometer blanqueos masivos. No iban a trabajar gratis y, según la Fiscalía Anticorrupción, ganaron entre un 3% y un 4% en comisiones por las operaciones que realizaban.

GRUPO
El primer grupo lo lideraba presuntamente el empresario Rafael Pallardó, que se encargaba del área de Barcelona y participa en las sociedades Gold City (propiedad de Gao Ping), la Compañía Oriental de China, Bolsos Orientales, Línea Milano y la inmobiliaria Pallardó Patrimonial. En el segundo destacan Malka Mamman y Mesod Muyak, con medios para blanquear entre 300.000 y 400.000 euros a la semana, y se encargaban de Madrid. Podría haber un cuarto miembro, Isaac Cohen, que acaba de ser detenido en Torremolinos junto con otros en Israel, Bélgica, Andorra, Italia, Suiza, Alemania y China.

No es difícil imaginar cual era al operativa en las extorsiones de la mafia china. 

Era una estructura compleja y no había sido la primera opción de la trama. Empezaron enviando los capitales en trenes, furgonetas e incluso llevándolos ellos mismos. El propio Gao Ping habría sido interceptado con cantidades sospechosas en Barajas cuando viajaba con su esposa y, según algunas fuentes, incluso existe el caso de un trabajador que transportó consigo 380.000 euros.

Pero el gran negocio no estaba lógicamente en el blanqueo masivo, sino en la obtención de los recursos que luego tenían que lavarse. Uno de sus principales orígenes era el contrabando de mercancías falsificadas, que procedentes del gigante asiático se introducían en los puertos de Valencia y Barcelona. El valor de esos productos nunca se declaraba en su totalidad y el margen entre lo que aparecía en los documentos y el precio de lo que realmente llevaban los contenedores se convertía en una enorme fuente de beneficios para la trama.

MERCANCÍA

La mercancía de la trama china eran, en su mayoría, falsificaciones que entraban en España por los puertos y eran comercializadas por numerosos bazares chinos a lo largo y ancho del país

Sin embargo, no bastaba con manipular el valor de las mercancías en la frontera, sino que luego había que rentabilizar esa arriesgada operación distribuyéndolas y comercializándolas en los bazares. Aquí es donde aparece el segundo origen de los enormes recursos que llegaron a amasar los acusados por la Audiencia Nacional.

Los pequeños comerciantes chinos, con escasísimos recursos, escapando de la pobreza de su país y muchas veces sin apenas conocer el idioma o las leyes españolas, tenían que pedir un crédito a la trama, a intereses abusivos, para comprar los bienes que luego ellos revendían a sus clientes.

Muchos pequeños bazares chinos de barrio eran extorsionados al haber sido financiados por la mafia china desmantelada

Todos ganaban, menos el contribuyente español y los pequeños comerciantes chinos que, sin saber apenas el idioma, eran presuntamente extorsionados.


1 comentario:

  1. ¿notaremos esta operación los ciudadanos de a pie en el día a día?

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