24 noviembre 2012

La U.E cada vez más desunida. Malos augurios en medio de la peor crisis que ha conocido en su historia.




Fracaso. Esa es la palabra que trataron de evitar ayer los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea, que tras dos días de Eurocumbre bruselense fueron incapaces de llegar a un acuerdo sobre cómo y cuánto dinero se tiene que gastar la UE entre 2014 y 2020. Los líderes plegaron los bártulos poco después de las 16:30 horas de ayer, y se encomendaron a una nueva reunión a principios de 2013. Aunque esta vez, y sin que sirva de precedente, hay que reconocer que la labor que el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, tenía por delante era titánica.


El mandatario belga proponía un techo de gasto de 973.000 millones para el Marco Financiero Plurianual 2014-20 (nombre técnico de los presupuestos a largo plazo), con un recorte adicional sobre la propuesta de la Comisión de 56.000 millones en Agricultura y Cohesión. A partir de ahí, el circo. Reino Unido amenazó con vetar todo lo que fuera un presupuesto superior a los 885.000 millones. Francia, todo lo que recortara agricultura. Rumania, todo lo que tocara cohesión. Dinamarca, lo que no incluyera un 'cheque' danés... Demasiadas líneas rojas para una sola Cumbre.


Ya lo advirtió, y varias veces, la canciller alemana Ángela Merkel, un termómetro casi infalible para saber qué va a pasar durante una Cumbre. Lo dijo cuando llegó el jueves al edificio del Consejo Europeo, cuando salió a la 1:15 de la madrugada de ayer y cuando volvió a entrar sobre las 11:00 de la mañana: "Es improbable que lleguemos a un acuerdo". Y también avisó: "Tampoco sería un drama". Dos veces se han negociado los presupuestos a siete años de la UE, en 1999 (para 2000-2006) y en 2005 (para 2007-2013), y en ninguna de ellas se ha logrado un acuerdo a la primera.

"Las charlas bilaterales de ayer y el debate constructivo dentro del Consejo Europeo muestran un grado suficiente de convergencia para alcanzar un acuerdo en la próxima cumbre, que se celebrará a principios de año", afirmó Van Rompuy. Sin embargo, no descartó un nuevo tijeretazo: "Mi sensación es que podemos ir más allá [en recortes], pero no podemos hacerlo improvisando, porque estamos tocando asuntos sensibles, como el empleo".


Su última propuesta, la que presentó a los líderes de la UE pasada la medianoche del jueves al viernes, amortiguaba los recortes en Agricultura y Cohesión. Éstos pasaban a ser de 17.800 millones y 18.900 millones, respectivamente, sobre la propuesta de la Comisión (antes de la Cumbre proponía reducirlas en 25.000 millones y 30.000 millones). Además, en el incremento de Cohesión, había un "sobre adicional" para varios países, entre ellos España, a quien correspondieron 2.800 millones.


Pero no fue suficiente para aunar posturas. Francia, España e Irlanda pidieron 6.000 millones más para Agricultura, mientras el primer ministro británico, David Cameron, acusaba a las instituciones europeas de "vivir en un universo paralelo". Según Cameron, los recortes que se están ejecutando a escala nacional deben ser correspondidos en la UE, especialmente, en lo que se refiere a los sueldos de los funcionarios europeos.

Habrá que ver, primero, si hay mínimo denominador común en todas estas posiciones. Y, de haberlo, si es suficiente. Para empezar, va a ser difícil que una propuesta con recortes en el techo de gasto, como dejó entrever Van Rompuy, incluya incrementos significativos en Agricultura, como piden París y Madrid. Se avecinan semanas intensas para las delegaciones europeas de los Veintisiete.



1 comentario:

  1. Pues lo mejor es eso

    Merker no piensa arreglar nada porque lo que esta preparando es que Alemania salga corriendo de la UE en descomposicion y con ofertas de saldo

    Eso podria explicarlo todo

    Desde leugo el lebemsraums quedara asegurado porque la desunion politica no impedira la sumision economica al cuarto Reich ( y Hollande que se prepare para la proxima hostia)

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