El gran fracaso de Rajoy; con su nueva normativa fiscal las empresas españolas pasan a ser de las más castigadas de Europa.

Con el nuevo marco impositivo asfixiante impuesto por el Ejecutivo este mismo año, con el objeto de recaudar más para reducir el Déficit, las empresas españolas pasan a disputar el deshonroso liderazgo en Europa. Si a este tremendo dato le unimos una burocracia extrema y desesperante, y que ayuntamientos y comunidades autónomas también están subiendo y creando impuestos ante la bajada de recaudación y recortes aplicados sobre los mismos; obtenemos un marco totalmente esquivo para acometer en él el emprendimiento y, por lo tanto, crear empleo, que es la verdadera medicina que necesita este enfermo país.


Y todo esto lo ha constatado el Informe Paying Taxes 2013, elaborado por PwC Tax & Legal Services para España. Pero os lo desgrano y profundizamos sobre el mismo:

  De acuerdo con el informe, en 2011 empresas españolas sufrieron una presión fiscal equivalente al 38,7% de sus ingresos, lo que les dejaría en la duodécima posición de Europa (la Unión Europea y el área de comercio EFTA). Sin embargo, los cambios introducidos a lo largo de 2012 pondría a España en la vigésimo séptima posición de las treinta economías de la zona, justo por encima de la tributación belga.

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Estos 38,7 puntos actualmente se reparten de la siguiente forma: 36,8 correspondientes a los costes laborales, principalmente la Seguridad Social, 1,2 por el Impuesto de Sociedades y 0,7 por otros tributos. De acuerdo con Cornudella, "los cambios normativos supondrían una subida de unos 20 ó 21 puntos", lo que dejaría a las empresas españolas con una carga fiscal de cerca del 60% de sus ingresos, sólo por debajo de Francia, Estonia e Italia.

Así, el Ejecutivo buscaría mitigar la caída del Impuesto de Sociedades, donde los ingresos han pasado de 45.000 millones en 2007 a una tercera parte en los últimos años. Sin embargo, el socio de PwC Tax & Legal Services advierte de que "estos arreglos a mitad de año se venden mal en el exterior, hacia donde habría que proyectar una imagen de seguridad jurídica" y señala que "el coste de cumplimiento aumenta por los cambios legales".

BUROCRACIA


El Informe muestra que los costes burocráticos que conlleva pagar impuestos para una empresa pequeña ascienden a 167 horas al año, 17 menos que la media europea. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la estructura empresarial en España está basada en micropymes, muchas con apenas uno o dos trabajadores, por lo que el coste de un mes de trabajo sería más alto que si se reparte entre una plantilla mayor.

María Ángeles Fernández, directora del departamento de gestión de la Agencia Tributaria, recalcó que, de acuerdo con el informe, el tiempo de trámites se ha reducido un 10% "debido a los avances en las nuevas tecnologías y en facilitar el acceso al ciudadano". En este sentido, apuntó que el Gobierno se ha volcado en "facilitar el cumplimiento de los ciudadanos, aunque algunos recursos como la cita previa sean muy costosos para la Administración". En este sentido, se felicitó por que dos millones de ciudadanos utilicen la cita previa y el 72% de las pymes paguen impuestos vía Internet.

De las 167 horas de trabajo asociadas al pago de impuestos, 90 (el 54%) se corresponden con la Seguridad Social, 44 con los impuestos al consumo (el 26%) y 33 con el Impuesto de Sociedades (el 20% del tiempo). Neville Howlett, director de PwC Tax & Legal Services en Reino Unido, incidió en que los tributos más pequeños, con los que apenas se recauda el 8% de los ingresos en Europa, suponen un 32% del coste burocrático.

Un rasgo positivo de la fiscalidad española sería que las empresas apenas soportan pagos por ocho conceptos. Sin embargo, desde PwC advierten de que eso no se traduce en sólo ocho pagos al año, sino que hay muchos que se hacen hasta tres y cuatro veces por ejercicio.


También estuvo en el acto Augusto López Claros, director de análisis e indicadores globales del Banco Mundial, que indicó que los Estados tienen que buscar la fórmula para mantener los ingresos sin restringir el crecimiento. En este sentido, explico que el Informe Doing Business, que elabora su organismo, favorece a los países que adoptan reglas sencillas, claras y neutrales. "El coste administrativo supone una tercera parte del indicador dedicado a los impuestos en el Índice", subraya. En este sentido, alabó los progresos de los países en desarrollo, que "se van equiparando poco a poco con los mejor posicionados en este aspecto".


En esta línea, José María Vallejo, responsable de la asesoría fiscal de BBVA, explicó que "el coste cumplir con Hacienda es otra forma de pagar impuestos" y recalcó que "en pocas épocas ha habido tanta complejidad fiscal". Esta "tendencia a cargar al que tiene más capacidad" ha provocado que "las compañías vean una doble imposición".

Siguiendo esta dirección, comentó el caso de Starbucks en Reino Unido, que recientemente "ha decidido pagar más impuestos de los que le corresponden" para evitar ganarse la enemistad de los consumidores y sentenció: "Hay un riesgo de demonización a las compañías. No hay que evitar los impuestos, pero tampoco dejar propina".

"El Estado tiene que fijar restricciones a la capacidad de ayuntamientos y comunidades para inventarse tributos"

"Muchas empresas están perdiendo mucho tiempo en trámites burocráticos", apunta Alberto Monreal, socio de PwC Tax & Legal Services, en relación a los pequeños tributos con los que muchas administraciones periféricas lastran a las empresas. En este sentido, explica que "no es una buena práctica crear cuatro nuevos impuestos en lugar de subir uno" y recalca que "hay demasiadas especialidades autonómicas, el Estado tiene que fijar límites a la capacidad de las comunidades autónomas y los ayuntamientos para inventar impuestos".

"Hay que ceñirse a lo que ha funcionado bien en otros países", indica Augusto López Claros, director de análisis e indicadores globales del Banco Mundial. López Claros aboga por una aproximación al modelo chileno, que tiene "tipos impositivos más moderados, menos exenciones y unas sanciones muy estrictas, que consiguen que todo el mundo cumpla". Así, subraya, "ha conseguido recaudar más que Polonia, a pesar de tener unos tipos impositivos mucho menores".




MENOS DISTORSIONES

Además, "la sencillez tributaria puede impulsar más la recaudación que las subidas de impuestos, pero no desincentiva el crecimiento económico", aclara. De acuerdo con este economista, los impuestos altos generan una distorsión, pero esta "es mayor cuando los contribuyentes no observan cierto retorno, ya que entonces estarían más motivados hacia el fraude". En su opinión, Chile se dotó de muy buenos mecanismos como una normativa que facilitaba los superávit y un fondo de estabilización basado en el cobre, la materia prima más exportada por este país.


La mitad de los españoles creen que pagan muchos impuestos según las últimas encuestas oficiales.




Sin embargo, López Claros precisa, en referencia a España, que es muy difícil hacer una política equitativa cuando el PIB se está contrayendo. Monreal, también favorable a una mayor transparencia, se mostró partidario de cambiar el peso de la fiscalidad desde la Seguridad Social hacia los impuestos al consumo, lo que "aligeraría el peso burocrático y lograría una tributación más eficiente". No obstante, añadió que también se trataría de "una forma de recaudar que tiende a ser más injusta", porque abandona los principios de progresividad, pero sugirió que frente al déficit es necesario primar la eficiencia.

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